Los rasgos de la personalidad son pautas duraderas en la forma de pensar, percibir y relacionarse con el medio ambiente y con uno mismo, y se evidencian en una amplia gama de contextos sociales y personales, solo cuando estos rasgos se tornan inflexibles y desadaptados o causan un malestar subjetivo o una incapacidad para afrontar las exigencias de la vida es cuando hablamos de Trastorno de la Personalidad.
Una persona sufre un Trastorno de la Personalidad cuando su estructura personal, su forma de ser, es diferente del patrón habitual. Su comportamiento, su percepción de los demás, su manejo ante la vida y su autoestima están provocando sufrimiento en uno mismo y en los otros.
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Una persona sufre un Trastorno de la Personalidad cuando su estructura personal, su forma de ser, es diferente del patrón habitual. Su comportamiento, su percepción de los demás, su manejo ante la vida y su autoestima están provocando sufrimiento en uno mismo y en los otros.